domingo, 27 de agosto de 2017

DIÁLOGO EN SERVICIO

El discípulo recién venido al cenáculo de la oración, oyó comentarios en torno a las lecciones y ejemplos de Cristo, y exclamó eufórico en la oración que fue invitado a pronunciar:
- ¡Señor, mi corazón vibra de alegría al aceptarte!... ¡Ahora, Amado Jesús, pido que me aceptes, dándome algún encargo en tu servicio!...
El nuevo aprendiz, sofocado en lágrimas, no consiguió decir nada más. 
Desde aquel instante, comenzó una vida nueva. Cargaba las horas repletas de actividades, relacionando  comprensión  humana   y  trabajo benéfico. Los días corrieron uno detrás de otro, sumando mucho tiempo, hasta que, cierta noche, al recogerse exhausto, se vio fuera del cuerpo físico, delante de Jesús que le sonreía.
El servidor se arrodilló y exclamó sensibilizado:

  

- Señor, me avergüenzo por no ofrecerte nada. Me entregué en balde en tus manos. De tus simientes de amor que esparcí, ninguna consiguió germinar. Hablé de ti a los que sufrían y no era raro las veces que no tuve amargas reacciones de rebeldía y desesperación; en tu nombre, busqué a los hombres de inteligencia y sólo tuve de ellos manifestaciones de ironía vestidas de bellas palabras; apelé hacia las personas robustas y contentas de la vida rogándoles abrazasen a los infelices y obtuve promesas de cooperación que hasta hoy no apareció; conversé con los hermanos  ofendidos sobre el  perdón,  solicitándoles tolerancia para los agresores   y,  aunque   muchos   moviesen   los  labios diciendo que disculpaban las afrentas recibidas vi, en el fondo de sus almas,   las   llagas del   resentimiento   corroyéndoles las fuerzas del corazón; insistí con amigos queridos   de   paso   por   sus lugares de buenas obras para que permaneciesen fieles a tus esperanzas y desertaron, desalentados, no creyendo ya en tus promesas… ¿Qué   hacer,   Señor,   si   planto tus enseñanzas, sin ningún resultado? 
Jesús le acarició la frente y le hablo compasivo:


- "Amigo, continúa sirviendo y no temas. ¿Dónde viste al labrador que echase las   simientes en la tierra   y   las   viese   germinar, en el mismo instante? El servicio que te confié es aquel mismo que el Padre me dio para hacer… Ningún gesto de bondad  y ninguna palabra de amor se pierden en la construcción del Reino del Bien Eterno…"
El   aprendiz   volvió   al   cuerpo   que   el   descanso   restauraba, pero claramente despierto, aun oyó las palabras del Maestro que concluía: "Continuaremos comprendiendo y sirviendo, amando y sembrando…  Dios, Nuestro Padre, sabe dónde, cómo y cuándo hacer el resto."


Del libro “Palabras del Corazón”, F. Cándido Xavier/Espíritu Meimei 

domingo, 13 de agosto de 2017

IAN STEVENSON Y LAS PRUEBAS CIENTÍFICAS DE LA REENCARNACIÓN - PARTE 2

Luego de sucesivos viajes, Stevenson compiló los casos más significativos que había estudiado hasta ese momento y en 1966 publica su libro clave: 20 Casos Posibles de Reencarnación (Twenty Cases Suggestive of Reincarnation, Stevenson 1966/1974a). Vicente Merlo hace una descripción del mismo:
“El enfoque metodológico es muy concreto y específico. Se trata del estudio minucioso y exhaustivo de veinte casos de recuerdos espontáneos de vidas anteriores, acaecidos a niños entre los dos y los cinco años de edad. El autor ha entrevistado tanto a los sujetos en cuestión como a todos los familiares, vecinos y personas implicadas en las historias correspondientes. En algunos casos la riqueza de datos es considerable y el porcentaje de confirmaciones de éstos suele ser elevadísimo. Los veinte casos que componen el libro están seleccionados de los mil doscientos casos que Ian Stevenson había recopilado hasta ese momento.”

Entre 1966 y 1971, por ejemplo, Stevenson registró un promedio de 55.000 kilómetros al año, a menudo haciendo visitas y entrevistas hasta 25 testigos de un solo caso. En la actualidad se cuenta con 2.500 casos de todo el mundo en el archivo, la mayoría aún sin examinar por falta de dinero e investigadores. Carlson, quien murió en 1968, dotado de una cátedra en la Universidad de Virginia.En 1968 fallece Chester Carlson.Stevenson lo siente como una gran pérdida personal. Ante el asombro de la mayoría, y del mismo Stevenson, se enteraron que Chester Carlson había legado en su testamento la suma de un millón de dólares a la Universidad de Virginia para ser destinado a las investigaciones de Stevenson.

Stevenson entonces decidió dedicarse por completo a la investigación de los fenómenos paranormales, particularmente aquellos que sugirieran la existencia de vida después de la muerte, decisión tomado antes del fallecimiento de Carlson. Renunció a su cargo de Presidente del Departamento de Psiquiatría, luego de negociar el establecimiento de la nueva División dentro del Departamento: “División de Estudios de la Personalidad”. Stevenson continuó su trabajo solo, pero luego se fueron agregando paulatinamente a su equipo de trabajo hombres como Gaither Pratt, Rex Stanford y John Palmer. Las publicaciones de estos tres investigadores han provisto de un capítulo importante a la historia de la parapsicología.

Luego de algunos años también trabajaron junto a Stevenson los que luego se transformaron a su vez en investigadores independientes: Bruce Greyson, Satwant Pasricha, Emily Kelly y Antonia Mills. Más recientemente Jim Tucker se unió a su equipo y se mostró a sí mismo como un prolífico y competente investigador y autor, sin olvidar a Erlendur Haraldsson, de la Universidad de Islandia, y a Jurgen Keil, de la Universidad de Tasmania, que mantuvieron sus posiciones académicas, pero recibieron fondos de la División para colaborar en estas investigaciones. Stevenson enumeró las dificultades que a veces encontró para que sus investigaciones llegaran a ser publicadas. Destaca la gran colaboración que tuvo por parte de Walker Cowen, quien fuera fundador y Director de la University of Virginia Press, que fué quien publicó sus investigaciones desde 1970 hasta 1987, año de la muerte de Cowen.

En 1980 un colega de la universidad le presentó a Peter Sturrock, quien le explicó su idea que luego se convirtió en la Society for Scientific Exploration. Esta sociedad mantenía una publicación, el Journal of Scientific Exploration que fué de gran utilidad para dar a conocer a otros científicos las investigaciones realizadas por el equipo de Stevenson.
Comentaba Stevenson sobre la favorable política de la Sociedad de aceptar las publicaciones que muchas veces desafiaban el punto de vista que mantenían otros científicos:

 

“La Sociedad me ofreció las primeras oportunidades de reportar adecuadamente dos de mis más significativas investigaciones. Me refiero, en primer término, a las marcas de nacimiento y malformaciones que ocurren frecuentemente en niños que han presentado memorias de vidas pasadas; y segundo, a lo que yo creo que son importantes residuos de comportamiento inusual derivado de estas vidas pasadas. Ya en mi primer viaje a Asia en 1961 los informantes persistían en llamar mi atención a estos dos rasgos de los casos. Ahora encuentro que esto ha significado una fuente de disgusto para mí el no haberme decidido a publicar los detalles completos sobre las marcas de nacimientos y malformaciones hasta 1997.”

Stevenson cuenta en uno de sus libros que le llevó más de diez años el empezar a darle el valor que tenían las marcas de nacimiento y los comportamientos de los niños. Al principio solo los tomaba como coincidencias y ponía toda su atención en las declaraciones verbales de los niños. En 1997 Stevenson se embarcó en un proyecto que parecía un tanto audaz, pero que a la vez tenía la posibilidad de hacer conocer sus investigaciones a un público general. Así lo expresa Stevenson:
“Accedí al pedido de un escritor de acompañarme en viajes de estudio por Asia. El iba a mirar “por encima de mi hombro” cuando yo condujera las entrevistas para los casos. Iba a pagar sus propias expensas y luego iba a ser libre de escribir sobre sus impresiones sin censura de mi parte. Esto terminó saliendo bien. El escritor era Tom Shroder, que es actualmente un “senior editor” con el Washington Post. Tom era un sociable compañero de viaje, y soportó bien las frecuentes asperezas e incomodidades de los viajes por Lebanon e India. El libro que escribió se titula: “Old Souls: The Scientific Evidence for Past Lives” (Shroder, 1999). Lo que dice me parece honrado, hacia mí y, lo que es más importante, honrado hacia los niños que recuerdan estas vidas. Este libro también ha colaborado a difundir la información sobre los casos de estos niños.”

Tom Schroder escribió un libro completo sobre sus viajes con Stevenson. Si bien no aporta significativas nuevas evidencias, nos presenta el lado humano de Stevenson en toda su magnitud.Cuenta Schroder que en una ocasión le preguntó a Stevenson si él consideraba que sus investigaciones habían “probado” la reencarnación. A lo que Stevenson contestó:
“Yo no pienso que haya ningún tipo de prueba en la ciencia aparte de las matemáticas”, sin embargo, agregó, “Sobre los casos que conocemos hoy -al menos para algunos de ellos-, la reencarnación es la mejor explicación que hemos podido encontrar. Hay un impresionante volúmen de evidencia, y pienso que con el tiempo se está haciendo cada vez más fuerte. Pienso que una persona racional, si lo desea, puede creer en la reencarnación en base de esta evidencia”



Ian Stevenson murió a los 88 años a causa de una neumonía, el 8 de Febrero de 2007 en Charlottesville.





   
 

sábado, 12 de agosto de 2017

PARA VENCER LAS DROGAS - LIBRO PARA DESCARGA

Queridos hermanos.

Con mucho cariño, dedicación y amor, os entregamos este manuscrito, con la esperanza de que pueda llegar a los corazones de aquellos que lo necesitan, por medio de aquellos que, con sus ojos, sus manos y su compasión, puedan transmitir este mensaje que, estamos seguros, acalentará muchas almas, ávidas de una solución, tanto para ellos, como para todos aquellos que, de una u otra forma, están sumergidos en problemas similares.

En palabras de su autor, "Este pequeño libro fue escrito para los que se sienten dependientes de las drogas y desean liberarse." 

DIOS permita que este pequeño manuscrito llegue a cuantas más manos necesitadas posibles.  

DIOS OS BENDIGA, hoy y siempre... ¡Así sea!


 https://drive.google.com/file/d/0B0O1BsLTNvLaNXEyZUp0SWpsU0U/view


 

lunes, 7 de agosto de 2017

IAN STEVENSON Y LAS PRUEBAS CIENTÍFICAS DE LA REENCARNACIÓN - PARTE 1

La más conocida y respetada recogida de datos científicos que parecen proporcionar pruebas científicas de que la reencarnación es real, es un trabajo de toda una vida el del Dr. Ian Stevenson. En lugar de depender de la hipnosis para comprobar que un individuo ha tenido una vida anterior, en su lugar optó por reunir miles de casos de niños que de forma espontánea recordaban una vida pasada. El Dr. Ian Stevenson utiliza este enfoque, porque los espontáneos recuerdos de vidas pasadas en un niño pueden ser investigados mediante estrictos protocolos científicos. La hipnosis, aunque útil en la investigación de las vidas pasadas, es menos fiable desde una perspectiva puramente científica. Con el fin de recabar datos, el Dr. Stevenson metódicamente documenta las declaraciones de una vida anterior del niño. Luego se identifica a la persona fallecida que el niño recuerda haber sido y verifica los hechos de la vida de la persona fallecida que coinciden con la memoria del niño. Incluso coincide con las marcas de nacimiento y defectos de nacimiento de las heridas y cicatrices en el fallecido, certificado por los registros médicos. Sus métodos estrictos descartan todas las posibles explicaciones “normales” de los recuerdos del niño.


El Dr. Stevenson ha dedicado los últimos cuarenta años a la documentación científica de los recuerdos de vidas pasadas de niños en todo el mundo. Cuenta con más de 3.000 casos en sus archivos. Incluso los escépticos y los académicos están de acuerdo en que estos casos ofrecen, hasta ahora, la mejor evidencia científica de la reencarnación.
Las credenciales del Dr. Stevenson son impecables; doctor en medicina y varios artículos académicos en su haber antes de que comenzara la investigación paranormal. Fue jefe del Departamento de Psiquiatría, además de Director de la División de Estudios de la Personalidad en la Universidad de Virgínia.
La idea de que algunos niños de edades comprendidas entre tres o cinco años no solo recuerden una existencia anterior, sino que además puedan identificar a sus seres queridos en ella, golpea la razón, e incluso algunas creencias y dogmas de la mayoría de la populación de Occidente.
Desde finales de los años sesenta, el Dr. Ian Stevenson ha documentado casos en la India, África, el Cercano y el Lejano Oriente, Gran Bretaña, Estados Unidos y otras tantas partes de la geografía mundial, en las que niños pequeños han asombrado a sus padres con detalles precisos sobre las personas que afirman haber sido. Algunos de ellos han reconocido sus antiguos hogares y barrios, así como amigos y familiares que aún vivían. Recordando los acontecimientos de sus supuestas vidas anteriores, se encontraban también las reminiscencias de su muerte, que, en la mayoría de los casos, habían sido violentas. En estos niños, las marcas de nacimiento se asemejan a las cicatrices que corresponden a las heridas que les provocaron, según ellos, la muerte en su existencia previa.
Sus estudios son escrupulosamente objetivos y metodológicamente impecables. El fallecido Herbert S. Ripley, ex-presidente del departamento de psiquiatría de la Universidad de Washington en Seattle, señaló: “Tenemos la suerte de tener a alguien de su habilidad y alta integridad investigando esta controversial área.” El Dr. Harold Lief escribió en el Journal of Nervous and Mental Diseases: “O él está cometiendo un error colosal, o será conocido como el Galileo del siglo XX”.



 En 1957, Stevenson fue nombrado Jefe de Psiquiatría en el Hospital de la Universidad de Virginia, y dirigió la División de Estudios de la Personalidad. Autor de numerosos artículos en revistas psiquiátricas profesionales, en 1964 abandonó la psiquiatría para dedicarse por completo a la investigación de los fenómenos psíquicos y la reencarnación. Por suerte, el primer ensayo de Stevenson de las vidas pasadas, “La evidencia de supervivencia a partir de los recuerdos reclamados de encarnaciones anteriores”, publicado en 1960, llamó la atención de Chester Carlson, el inventor de la máquina Xerox. En 1961, previo al viaje de Stevenson a India, Carlson le ofreció fondos para costear su investigación, los cuales Stevenson en ese momento no aceptó. Posteriormente Stevenson cuenta:

- “Cuando el primer viaje a India me mostró la necesidad de realizar futuros viajes, ocurrió que me di cuenta que solo podría realizarlos si podía reducir el tiempo que le estaba dedicando a la clínica práctica. Chester Carlson hizo posible esto a través de donaciones que realizó a la Universidad de Virginia.”…

- “Como donante de fondos para investigación, Chester Carlson era inusual, quizás único. Insistió en dar en forma anónima, pero esto también lo habían hecho otros donantes. La mayoría de donantes, sin embargo, posteriormente se mantenían alejados de los detalles de la investigación a la que ellos mismos daban soporte. Chester Carlson, en contraste, seguía los detalles de la investigación -al menos lo que yo estaba haciendo- con un penetrante entusiasmo. Dijo que le gustaría observar algunas de mis entrevistas, y me acompañó en uno de mis viajes de estudio por Alaska, donde yo estaba estudiando casos entre la gente Tinglit. Él a veces hacía preguntas, pero nunca era inoportuno. Rara vez daba alguna sugerencia, pero lo que él decía siempre merecía mi atención. Mi amistad con él pertenece a las más importantes y placenteras de mi vida”…


CHESTER CARLSON, inventor de la maquina Xerox





A continuación os dejamos un enlace con un caso real sobre reencarnación, uno de entre tantos muchos que han podido ser empíricamente demonstrados. 
 

continúa...

martes, 25 de julio de 2017

EL LECHO DE PROCUSTO

El siguiente artículo es parte de una exposición realizada por el Dr. Guimaraes Andrade, con motivo de la apertura del Encuentro Nacional de Médicos Espíritas, celebrado en mayo de 1997 en São Paulo, bajo la dirección de la Asociación Médicos Espíritas de Brasil.

PSICOBIOFÍSICA: NUEVO PARADIGMA PARA LA CIENCIA
Por Hernáni Guimarães Andrade 

 EL LECHO DE PROCUSTO

Reconocemos, al inicio, que el título de este pequeño y sencillo discurso versa acerca de una casi imposibilidad de creer que la Psicobiofísica se pueda convertir en un nuevo paradigma para la Ciencia en general; ¡lejos de nosotros tal pretensión! Sin embargo, quisiéramos que ella llegase a ser, por lo menos, un modelo para la
ciencia de los fenómenos paranormales.
El vocablo psicobiofísica fue creado por el ilustre parapsicólogo italiano Marco Todeschini quien lo propuso como sustituto de la palabra parapsicología. Confesamos que no conocemos con precisión el significado atribuido por Todeschini al término psicobiofísica, pero consideramos oportuno adoptarlo después de darle la siguiente definición:

"La Psicobiofísica debería ser una disciplina científica cuyo objeto de estudio fuese el estudio de los fenómenos psíquicos, biológicos y físicos, en todas sus manifestaciones, con énfasis en las de carácter paranormal".

Históricamente, el estudio de los fenómenos llamados paranormales ha venido siendo encarado, particularmente, como objeto de la Psicología, una vez que sea demostrada rigurosamente la realidad de tales acontecimientos. Ese criterio puede ser revelado incluso en la etimología de las diferentes palabras usadas para denominar la disciplina que se encarga de estudiar los fenómenos paranormales.
Por ejemplo: Psychical Research Investigación Psíquica, esto es, investigación que se supone que pertenece
al área de la Psicología. 

Otro ejemplo; Metapsíquica, o sea, más allá del dominio de la Psicología.

Otro: Parapsicología, o sea, paralela a la Psicología. Como puede verse, se admite a priori que se trata de fenómenos de naturaleza exclusivamente psíquica. Entonces, conforme dijimos, ocurre una sistemática presuposición de
que todos los fenómenos paranormales deben ser únicamente encuadrados en la categoría psicológica. Con eso, tales acontecimientos serán considerados manifestaciones de la mente y, por lo tanto, reducibles simplemente a funciones psíquicas paranormales. Esa forma reductora de encarar los fenómenos llamados paranormales se nos figura como insuficiente y muy limitada, haciéndonos recordar una leyenda griega conocida con el nombre de "El lecho de Procusto"

 

"Procusto era el nombre de un salteador que habría vivido en Ática, región de la Grecia antigua situada al noroeste del Peloponeso, frente a la isla Eubea y cuya capital era Atenas. El referido asaltador, después de despojar a los viajeros los llevaba a su escondite, en donde había un lecho de hierro. Una vez allí, Procusto intentaba ajustar el tamaño de sus víctimas a la longitud de la cama de hierro. Si el viajero era mayor que el largo de aquella cama, le cortaba los pies o las piernas; si era menor lo estiraba por medio de cuerdas hasta alcanzar la exacta dimensión del lecho.Según esta misma leyenda, al bandido Procusto lo mató Teseo quien le
aplicó el mismo suplicio".

Pues bien, el sistemático encuadramiento de la fenomenología paranormal dentro de los límites de la categoría psicológica nos parece un intento "procustiano" de "reducir" los hechos paranormales a meros productos Psicofisiológicos del cerebro, presumible sede de la mente.
EL LECHO DE PROCUSTO

LA PSICOBIOFÍSICA Y SUS POSTULADOS BÁSICOS

La Psicobiofísica parte de los siguientes principios cuya realidad es sobradamente apoyada por evidencias observadoras y experimentales:
 

1. La existencia del Espíritu. Como una realidad positiva y demostrable a través de evidencias de observación y por experiencias válidas, aun cuando no sean aceptadas todavía por el establecido científico oficial.

2. La existencia de los fenómenos paranormales, también abundantemente demostrada por la vía observadora y experimental.

3. Una vez registrados los fenómenos, la Psicobiofísica los clasifica en algunas o en todas estas tres categorías: psíquica, biológica y física. Después, partiendo de los hechos observados, intenta explicarlos y descubrir las leyes que lo rigen.

4. Al contrario de la moderna Parapsicología ortodoxa, la Psicobiofísica acepta, a priori, la existencia, la sobrevivencia del Espíritu después de la muerte y la reencarnación, en base a las abundantes evidencias a favor de esa tesis.

En consecuencia, el Espíritu es considerado como si estuviese constituido de otra especie de materia, ingresando de ese modo, en el dominio de la Física. Se admite, también, la interacción entre las dos categorías de materia, la física (ya conocida por nosotros) y la espiritual. Esta última, aunque carezca todavía de un conocimiento directo, podrá ser, en el futuro, investigada por procesos indirectos, semejantes a los usados por la Física Cuántica.